miércoles

Alfonsina y el mar


DIENTES DE FLORES, COFIA DE ROCÍO...
Último poema antes de suicidarse.


Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara en la cabecera;

una constelación, la que te guste;

todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola; oyes romper los brotes...

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias...

Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido.

7 comentarios:

ángel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ángel dijo...

Uno de los más hermosos poemas de Alfonsina. Gracias por haberlo puesto y permitirme leerlo de nuevo.

Un gusto descubrir tu blog de literatura.

saludos....

Ojo de fuego dijo...

Casualidades de la vida. Estoy madurando al piano la canción Alfonsina y el mar, que dedicaron a Alfonsina Storni después de su suicidio.

La escuché de la voz de Ainhoa Arteta cuando reinauguraron el teatro Victoria Eugenia en San Sebastián y no he parado hasta que he conseguido tocarla.

Un beso

Doncel dijo...

Bella composicion, Me dan ganas de interpretar este tema de alfonsina.

Ana, te deseo buen fin de samana.
BESOS

PIZARR dijo...

Ana, que bellísimo poema que no conocía.

Gracias por acercármelo.

Un beso esta vez desde fuera de Bilbo

cuchhhi dijo...

es impresionante su Arte.

mapasito dijo...

UN SOL

Mi corazón es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.

He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor natura
Capaz de renovarme y redimirme.

Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.

¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.

¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.

¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida...
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.

Luz de Luna